A mi el amor es algo que me conmueve, me estremese hasta la ultima de mis viseras, y sin embargo es algo que ultimamente me aburre tanto.
Aparentemente llega una edad en la que se empieza a vivir de amores reciclados.
Aparece esta gente y te ama igual que a su ex, con los mismos errores, hasta en el mismo orden y parece que no han aprendido nada. Y vos estas ahi, maternando a otro pelotudo de 27 años y pensas ¿esto es el amor? ¿estoy condenada a ser madre en vez de compañera?. Parece que no has aprendido nada.
Y anhelas, obvio que anhelas, porque sos humana. Deseas alguien que te haga el amor pero que tambien te haga acabar. Que sepa discutir frente a frente y que lo que diga tenga sentido, que no sean palabras que aparecieron solo para lastimar, que sean verdad y tengan un correlato en la realidad. Y sobretodo, que despues de que la tormenta pase, las pueda enunciar con el mismo fervor de cuando llovia.
El fervor... que exitante descubrir que el otro esta tan vivo como uno.
Y proyectar, pero proyectar construyendo. Que ambioso. Construir de a dos, suena casi como si fuera un acto revolucionario.
Es curioso y enfermizo como todos los caminos me llevan a mi.
Una y otra ves, no importa cual sea la direccion, ni el momento en el que decida atraversarlo, siempre me devuelven a mi.
Como si no estuviera ya cansada, agotada de mirarme, como si no tuviera todas las cuticulas comidas de la ansiedad que me da ir, cada vez, mas profundo.
Como si nunca fuera suficiente lo mucho que me conozco. Es sorprendente como siempre aparece algo mas. Una herida que sanar, una cara que ya no recordaba, un deseo abandonado muy pronto, una falta que empezo a hacer falta mucho despues.
Hay cosas a las que ponerle palabras y hay palabras a las que ponerles cuerpo para poder enunciarlas.
Es aplastante saber que nunca es el otro, que siempre soy yo.
Que puta mierda que nunca sea el otro.
Te presente algunas de mis heridas y las abrazaste, como si fueran tuyas...
y despues, en silencio las abriste, una por una.
No voy a mentir, lo esperaba,
esa tranquilidad tan tibia era solo una herramienta para controlar la ira.
Tu oscuridad te pesa mas de lo que el ignorarla te alivia.
Aun asi, resistia(s).
Y no fue por devocion,
fue por tortura.
Por llegar a la melancolia y saudade de lo que alguna vez supo ser engaño y fortuna.