12 marzo, 2025

Me despertó la sensación de tener el sol entrando por la ventana del cuarto, golpeándome en la cara, pero fue solo eso, una sensación.
Abrí los ojos y no había sol, tampoco estaba en mi habitacion, 
en realidad todavía no se donde estaba, pero estabas ahí.
Acostado a mi lado, tu cuerpo estaba tibio y mantenía tibio al mío.
Quise despertarte pero no lo hice, te espere (de nuevo)

-Que loco
-Que?
-Despertarme suele ser la peor parte del día. Parece que hoy es una excepción 

Me sonreíste y me sonroje.
Quería responderte pero no podía.
Porque perdimos tanto tiempo?.

Me desperté, pensé en escribirte y contarte, pero no lo hice porque no tenia sentido, estas tan lejos que no llegarías a sentirlo. 

Ojala algun día regalarte ese amanecer






Fecha real: 26 nov 2015

Arruguitas que son ríos de los ojos,

cuentan miles de historias,

las mismas que me contabas vos.


Recuerdo por siempre esos encuentros fugaces,

tu comida, 

tu complicidad,

tus regalos.


Me quede con tu campera y te llevo conmigo siempre que puedo,

te invito a tomar el te,

o comer papitas con huevo frito,

¿Podes volver?. 


Algunos días te pienso primero y te lloro después.

otros días al revés.

¿Me ves? 

que bronca haber llegado tarde a tantas cosas.


Siempre fuiste un consuelo, 

un aliado,

me enseñaste otras opciones para combatir el odio,

y al final fuimos vos y yo contra una familia de gorilas.


Gracias por tu herencia,

tu firmeza, el odio a la tibieza, 

el vivir simple, el amor por las plantas,

la presencia, la autonomía. 


Te extraño abuelo.


Para mí sos lo más parecido a un par. 

Alguien con quién se comparte un lenguaje común y único que se expresa en el fondo de cada encuentro. Comentarios no dichos que pensas que el otro sabe, emociones o tensiones ambientales que sabes que el otro percibe. Podes leer sus miradas, puede entender tus silencios.

No me considero muy intuitiva ni asertiva, excepto cuando se trata de vos. Quizás por eso peleó con esas partes tuyas que se alejan de lo que creo que es tu esencia. Porque tu esencia y la mía se parecen. No te dejo ser algo que se aleje de lo que soy, porque lo que soy sos, y viceversa (y yo jamás seria alguien que lleve un dije de corazón en una carterita diminuta de minita, como vos jamás serias alguien que ande en monopatín eléctrico.)

Agradezco cada momento de realidad donde nos expresamos auténticas. Me gusta sentir que no sos un personaje... vos (me) mostras partes que son oscuras de tu persona y escuchas mi oscuridad con atención y compromiso. Porque también somos nuestra peor versión, y es mejor conocerse que no hacerlo.

Par porque nos siento con percepciones, profundidades, intensidades increíblemente parecidas por más que la personalidad, el estilo y la elección de conceptos para explicar ideas sean sorprendentemente diferentes.

Agradezco muchas cosas de este vínculo pero quizás la que más presente tengo es que me permitiste experimentar, de nuevo, la amistad de a dos. No se en que momento mi forma de vincularme giro hacia los grupos... de joda, de facultad, de trabajo, con espacios de encuentro muy plurales.

Y de repente, después de años, volví a tener complicidad e intimidad en un vínculo que no es sexo-afectivo y sin embargo resulta, exageradamente, superior. Entonces recordé lo mucho que me gustaba, porque si, soy celosa y me gusta que algo sea solo mio (aunque en realidad sea nuestro.)

Me siento victoriosa cuando se trata de vos. Porque te cale. Entre pese a tus dudas, aunque no estabas disponible. Sabía que tú frío no era todo. Había más. Y me gustó jugar a tener que ganarlo.

También hubieron cosas que me lastimaron. Palabras y acciones que no esperaba, aunque tienen sentido. Porque también sos un montón de cosas que no me gustan y me duelen. Sos cosas que no entiendo y que no quiero preguntar porque se que no queres hablarlas. Probablemente tampoco las entendes. 

Pero te perdono, te perdono por todo lo que nunca vas a pedirme perdón.

¿Eso es amor?

¿Qué pensarás de mi?

¿Qué te haré sentir?

¿Tendrás la valentía para hacerte cargo, aunque sea en lo imaginario? 




Se que si.

05 marzo, 2025

De adolescente sentía todo demasiado, exagerado, sobreactuado.

No se bien cuando deje de ser quien era, 

tampoco es que me extrañe,

me gusto mas ahora, es mas difícil lastimarme, 

(parece que también resulta mas difícil amarme. ¿Al final si iban de la mano?)

Antes me sumergía de lleno en experiencias, me dejaba atravesar cada vertebra por emociones, a veces reales y otras tantas inventadas

Antes lloraba muchísimo, me era fácil y hasta me era lindo 

Antes amaba como si de mi amor dependiera el mundo, amaba como en las películas, ciegamente y jurando(me) para siempre's.

Antes escribía todo el tiempo y eso me salvo mas de una vez.

Ahora las experiencias son mas imponentes y dan miedo, pero no tanto mas que eso, las atravieso sin romperme mucho en el proceso.

Ahora no lloro tanto, y cuando lo hago es breve y moderado (a donde ira toda la angustia?)

Ahora amo, amo bastante, amo amigos y familia, amo mi cotidianidad, amo mi casa, amo mi personalidad.

Ahora no escribo tanto, salvo cosas importantes, pero definitivamente pienso mas. Pienso en todo, todo el tiempo, y anoto cosas en espacios mentales a los que regreso si tengo suerte.


Cuanto mas me cambiara este mundo?