23 octubre, 2024

Callada y sonriendo se me acerco,
prendió un cigarro, 
guardo el paquete en el bolsillo de su camisa y volvió su mirada hacia mi.

Se acerco mas de lo que generalmente se acercaría una extraña,
parecía no importarle ser una desconocida,
ni tirarme el humo en la cara,
ni mirarme fijo sin decir nada.

Pero a mi si me importaba,
trate de no mirarla.
Me esperaba un "¿tenes hora?" 
pero no... interesante, inusual y poco tímida pregunto:
"¿Vos sos Cami?"
Incomoda y poco simpatica le respondí:
"Perdón, ¿vos quien sos...?"
me sonrío, medio agradeciendo mi no respuesta, medio molesta por mi falta de apertura.

Se alejo un poco y siguió fumando sin mirarme,
uno dos o tres minutos,
apareció el colectivo,
subimos,
se sentó dos asientos detrás mio,
indiferente, fría, lejana,
ahora miraba a alguien más.

Hace años me hubiera encantado ese encuentro tan intrigante,
Habría respondido con completa entrega, para que haga de mi lo que quisiera.
Habría soñado con ella por meses,
y definitivamente le habría dedicado más de un poema.

Llegó algunos años tarde, ahora ya no soy esa. 
Se que se bajo en la plaza pero no volví a verla.
Ni volví a tomarme el 64 porque, 
repito, 
ya no soy esa.

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